!Solo se quedaron los cuatro muros¡ Derribo completo de la vivienda! Nueva distribución de la tabiquería y cambio de techo. Creación de dos suites con baño privado y vestidor. Dos habitaciones suplementarias. Un tercer baño completo y un baño de cortesía. Instalación completa de fontanería y electricidad. Red de climatización. Montaje de ventanas PVC con tratamiento solar. Cocina. Cambio a puerta acorazada. Suelo mixto cerámico y vinílico. Instalación descalcificación. Terraza con barra de pie y barbacoa. Proyecto para un inversor que generó una plusvalía superior a los 200.000 euros.
Derribo completo del local para dejarlo completamente diáfano. Refuerzo de la estructura. Tabiquería perimetral doblada por una parte con tabiquería de cartón yeso y por otra parte con paneles aislantes de espuma decorativos imitación ladrillo. Techos de madera con tratamiento ignífugo reforzado por placa de metales e incorporación de luminaria de leds gradual. Creación de un baño vestuario. Instalación completa de fontanería y electricidad incluyendo trifásico. Red de climatización. Montaje de ventanas PVC y acristalamiento en la fachada con estructura de acero y cristales de 18mm. Suelo de resina sin junta en taller y parquet en despacho. Ampliación de la terraza y montaje de un suelo cerámico hidráulico. Montaje de una escalera de acero para subir a la terraza superior.
Rehabilitación completa de un piso usado como vivienda principal y con eventos de trabajo. La obra no tocó la distribución. Se enfocó en la elección de los materiales y los colores para transformar un piso clásico en algo muy personal. Se usó la famosa pintura de Farrow and Ball. Hincapié en la iluminación con los focos de led empotrados Onok Lighting. El corazón del proyecto está en la cocina abierta a mitad del pasillo con un bar vestido de una piedra de granito negro del zimbabwe y un revestimiento de latón venido directo del norte de Francia. Creación de una sala con puertas correderas, un ventanal grande que se puede abrir por completo y un suelo de piedra bicolor blanco y negro creando un espacio semi abierto al exterior. Creación de un lavadero a parte de la cocina como lo querían los clientes. Toda la carpintería se ha lacado (puertas, armarios) para mantenerlas de origen así como los radiadores. Renovación de los baños. Renovación del parquet. Elevación de los techos para ganar 35cm de altura. Instalación de moqueta en la habitación principal..
Reducir la exposición a las ondas electromagnéticas:
Es invisible pero omnipresente.
Cada vez que enciendes el televisor, te conectas a internet o hablas por teléfono, las ondas eléctricas de estos aparatos generan una niebla electromagnética -en inglés, electrosmog- que no puedes oler ni ver… pero que te rodea inevitablemente.
Los científicos llevan años investigando esta cuestión y debatiendo cuán peligrosos son realmente los efectos de esas ondas.
¿Es malo el wifi para la salud? ¿Nos está matando poco a poco la sobreexposición a los celulares?
Son preguntas que cada vez se hacen más personas en el mundo y en 2014, la OMS publicó un extenso informe sobre las ondas electromagnéticas de los celulares, que fueron clasificadas por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer como «posiblemente carcinógenas».
Esto significa que el riesgo no pudo comprobarse… pero tampoco descartarse.
Y, en 2015, una mujer obtuvo una pensión de discapacidad en Francia tras asegurar que sufría hipersensibilidad electromagnética (EHS), una condición reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que lleva años investigándola.
«A medida que las sociedades se industrializan y la revolución tecnológica continúa, hemos experimentado un aumento sin precedentes del número y diversidad de fuentes de campos electromagnéticos. Esas fuentes están vinculadas a computadoras, teléfonos móviles y estaciones base», alertó el organismo en 2005.
La institución aseguraba entonces que los síntomas de la EHS «no son específicos», pero suelen traducirse en problemas dermatológicos, como rojeces o sensación de ardor, y en síntomas vegetativos, como fatiga, cansancio, náuseas o problemas de concentración.
A más de una década de esas afirmaciones, sin embargo, pocos países reconocen la hipersensibilidad electromagnética como una enfermedad (Suecia es una excepción).
Pero los estudios sobre la cuestión también se han multiplicado, como también lo ha hecho el número de celulares y de conexiones a internet en todo el planeta.
Y no queda duda de que el «electrosmog» -el conjunto de radiaciones electromagnéticas generadas por esas y otras tecnologías- está aumentando.
Poniendo distancia con el celular
Las recomendaciones de la OMS respecto al uso de los celulares para reducir cualquier riesgo son bastante específicas:
La radiación de los celulares preocupa especialmente.
«La principal consecuencia de la interacción entre la energía radioeléctrica y el cuerpo humano es el calentamiento de los tejidos», señala la OMS.
Algunas posibles consecuencias, añade, son las alteraciones en el ritmo cardíaco y en el sueño, así como en la función cognitiva y la presión arterial. Pero aún no hay una relación causal probada.
La polución electromagnética también está en paredes, techos y espacios abiertos. Basta con que haya señales radioeléctricas para que se genere esa contaminación.
Y su fuerza será mayor o menor en función de la frecuencia de las ondas.
Por eso algunos especialistas recomiendan este tipo de medidas dentro de la casa:
La organización suiza Swiss Harmony, dedicada a la investigación sobre campos de radiofrecuencia, recomienda comprobar en internet cuáles son los sitios con más señales radioeléctricas para evitarlos en la medida de lo posible. Cellmapper.net o AntennaSearch.com son algunos de ellos.
También existen aparatos que miden la polución electromagnética.
Pero, una vez más, es importante tener en cuenta que no todas las radiaciones fuera o dentro de la casa son perjudiciales para la salud y que los efectos del «electrosmog» aún no han sido demostrados ni oficialmente clasificados.
Y como la mayoría de las ondas electromagnéticas que nos rodean son invisibles e ineludibles, la OMS aconseja ser preventivo.
¿Qué podemos hacer para ayudarte si quieres prevenir o si sabes, por ejemplo, que vives cerca de antenas?
Te propondremos